Probador Virtual

espejo virtual sup art

          La evolución de las TICs en el sector calzado sigue una tendencia creciente que “progresa adecuadamente” hacia distintos ámbitos. Concretamente, las nuevas tecnologías en el punto de venta físico avanzan a pasos agigantados aportando claras ventajas tanto para el comprador como para el negocio. Y un ejemplo de ello son los probadores virtuales, una propuesta de alto valor que el CTCR ha desarrollado para una de las firmas pioneras en el sector, Callaghan.

El proyecto desarrollado por el Centro Tecnológico y la citada firma de calzado demuestra que la industria no es indiferente a la cuarta revolución industrial, y por ello, el CTCR ha incorporado esta nueva línea de investigación, dentro de su departamento de TIC´s, basada en la virtualización.

Al respecto, el probador virtual de zapatos, presentado recientemente por la propia empresa, se compone de una pantalla de gran formato, que simula ser un espejo de cuerpo completo, donde el usuario se ve reflejado gracias a una serie de sensores que permiten probarte aquellos zapatos que aún no has podido tocar o incluso que ni siquiera estén realmente en tienda.

Siguiendo un sencillo proceso de navegación guiada por el propio sistema, el usuario va confirmando la información relativa al modelo que desea y su talla. Tras ello y gracias a los propios sensores, ya puede verse puestos los zapatos elegidos personalmente. La facilidad de uso es una de las características principales del sistema que, te permite volver atrás y empezar de nuevo con un simple movimiento de la mano.

El probador virtual ha podido hacerse realidad gracias a la conjunción de técnicas de video sincronizadas, sensores Kinect y los más avanzados algoritmos de descompresión de imágenes y de procesamiento paralelo de gráficos, todo ello especialmente desarrollado por el CTCR. Asimismo, se ha pensado en una interfaz de usuario natural para que no se necesite ningún elemento extra en la navegación por los menús.

Esta novedosa tecnología no busca sustituir a la prueba real de zapatos, pero conlleva importantes beneficios orientados a la empresa, puesto que permitirá realizar estudios posteriores sobre los productos que más interesan a los clientes y su porcentaje de éxito en ventas e incluso comprobar las primeras reacciones de los compradores y la respuesta inicial ante modelos todavía no lanzados al mercado. Por su parte, el consumidor mejorará su proceso de compra puesto que vivirá una experiencia más atractiva al recibir asistencia por parte de un personal shopper virtual.

 

Simulación del diálogo del probador:
Tras un proceso de encendido, yo, el probador, ya estoy listo.
Como no veo a nadie cerca, muestro un video promocional de la marca. Tengo un gran monitor y soy un gran cartel publicitario, tengo que hacerme valer y quiero compañía.
Ojo, alguien se acerca a ver qué soy; interrumpo el vídeo y le invito a subir a la tarima con una nueva imagen.
Bien, se ha subido; muestro una nueva pantalla con instrucciones para ayudarle a que sepa cómo tiene que dialogar conmigo; quiero entenderme con todo el mundo.
Vale, hablamos, ¿qué quieres ver? ¿qué talla tienes? ¿éste zapato? Genial.
Dónde tienes los pies, deja que te los vea y así te coloco perfectamente los zapatos, ahí los tienes. Puedes moverte, los zapatos siguen tu posición. Muy bien.
¡Ah! Que quieres cambiar de zapato, estupendo. Dime cual quieres ahora.
Ya te has probado unos cuantos, y veo que hay más gente mirando, no te preocupes, tienes toda mi atención hasta que decidas irte.
Te vas, hasta pronto, no pasa nada. Veo más gente alrededor y les invito a subir ¿quién se atreve?
Me han dejado sólo, quiero compañía, vuelvo a poner el video promocional de la marca para ver si se vuelve a acercar alguien.